jueves, 15 de abril de 2010

El disputado voto del miedo al extranjero

El alcalde de Vic insiste en poner a los extranjeros en situación irregular de su población en el centro de la diana. Ahora se propone delatar (práctica que tristemente se está poniendo de moda por estos lares) a los que se les ocurra empadronarse en Vic. Da igual que la Delegación del Gobierno y diferentes juristas hayan advertido de su ilegalidad. El respeto a la legalidad, tristemente también, no está demasiado de moda en las instituciones catalanas. Da igual que sea una tendencia que puede llevar a la feudalización de las administraciones (con la de nostálgicos de la edad media que nos gobiernan, tan amantes de resucitar como un espectro instituciones medievales como las veguerías, es posible que muchos estén encantados con esta posibilidad), de lo que se trata es de asegurarse votos ante el riesgo que le supone a CiU el efecto seductor ante su propio electorado de los discursos de tinte xenófobo de Plataforma per Catalunya, que no en balde es la segunda fuerza en el consistorio vigitano.

Sin duda, la ley de extranjería en vigor es susceptible de mejoras, pero un ayuntamiento no puede ni tan siquiera coquetear con la idea de incumplir con la legalidad. Ciertamente, la inmigración irregular es un problema, especialmente, porque nutre una economía sumergida que ni cotiza ni paga impuestos, pero los verdaderamente beneficiados de esta situación son los empresarios que recurren a esta fuerza de trabajo y todavía no he visto a ningún partido de los que tan sensibilizados están con la inmigración ilegal denunciar esta situación. Ahora bien, con la situación de crisis económica que nos encontramos, regular los flujos de inmigración internacional no es, ni de lejos, uno de los principales retos que tiene ante sí nuestra sociedad. El verdadero efecto llamada de la inmigración es el trabajo, factor que, desgraciadamente, escasea en estos momentos, por lo que los indicios que disponen los especialistas es que los flujos de inmigración se han revertido.

Así que, el principal reto ante el que nos encontramos es el de conseguir que la economía vuelva a emprender el vuelo y los inmigrantes no son, ni de lejos, los responsables de esta situación, antes el contrario, han dinamizado muchos sectores productivos y representan una aportación fundamental en nuestra estructura de población que puede resultar vital para el mantenimiento de nuestro sistema de pensiones, cuestión que el PSOE no ha tardado en poner en el candelero al sugerir el retraso de la edad de jubilación. Así pues, agitar los miedos de la gente en tiempos de crisis con cuestiones tan sensibles como la inmigración es una injusticia, porque los extranjeros no tienen culpa alguna de lo que está sucediendo y una irresponsabilidad porque genera tensiones innecesarias y que además distraen de lo que tiene que ser el meollo de la vida política, que es la recuperación económica.

La mayoría de partidos ha entrado en esta carrera por el voto del miedo al inmigrante. Unos sumándose descaradamente, como el PP de Alicia Sánchez Camacho, que no ha tardado en animar a sus ediles a presentar mociones en el mismo sentido que el de Vic en todos los ayuntamientos y otros, como PSC y ERC, intentando mirar hacia otro lado, renunciando a hacer pedagogía o explicar su postura en el asunto, lo que proponen es un irresponsable pacto de silencio sobre estas cuestiones en campaña electoral, brindando ese campo abierto a las soflamas de Plataforma per Catalunya.

viernes, 9 de abril de 2010

Relato íntimo y esperpéntico de la corrupción



Decir que en ocasiones la realidad supera la ficción es un topicazo, pero qué le vamos a hacer si es cierto. De hecho, hace que la realidad sea apasionante. Quién hubiese dicho hace diez años que un personaje como Barack Hussein Obama iba a llegar a ser presidente, ni más ni menos, de EE.UU. O bien, uno observa un personaje como Osama Bin Laden y da la sensación que nos encontramos ante un archienemigo de occidente sacado de las historietas de Tintín.

Ciertamente, Hergé era especialista en crear personajes estrafalarios pero a pesar de ser caricaturescos de vez en cuando la realidad parece inspirarse en ellos. Esto es lo que pienso cada vez que veo algo de la apasionante trama Gürtel. Cada vez que veo las correrías de personajes como El Bigotes -¡El Bigotes!-, Correa o Camps no tengo la impresión de encontrarme ante sórdidos y avezados estafadores sino caricaturas ideadas y dibujadas por Hergé para una historieta de Tintín sobre unos políticos corruptos de tebeo.

El juez ha tenido la gentileza de abrir al fin esta semana el esperadísimo y gigantesco sumario de la trama. Sin duda ha estado a la altura de las expectativas. Los medios nos han estado deleitando estos días con los detalles más suculentos como si de un folletín se tratara. La prolijidad y profundidad de los datos recopilados, especialmente a través de las escuchas, nos permite al común de los mortales acceder a un relato íntimo e insospechado de la corrupción.

Entiendo que en torno al PP se asentara una basta red que se beneficiara de comisiones ilegales y contratos amañados en distintos ámbitos de poder es algo que los españoles nos podíamos figurar con facilidad. Lo que yo no me imaginaba es que se tejiera emocionalmente a través de regalitos a toda la familia más o menos suntuosos, pero no especialmente inaccesibles para gente aparentemente de lo que se dice buena familia y sueldos holgadísimos, especialmente si los comparamos con el mileurismo generalizado. Corbatas de 115€, bufandas de 180€ o incluso un reloj de 2400€ parecen precios ridículos para cometer una ilegalidad o vender la dignidad y el honor. No sólo dan muestra de avaricia, indignidad e ilegalidad, sino de ingenuidad, frivolidad e infantilismo.

Da verdadera vergüenza ajena ver a todo un presidente de la Comunidad Valenciana llamar a El Bigotes "amiguito del alma" por el hecho de que le agasajara a él y su familia con regalitos que evidentemente esperaban ser correspondidos con tratos de favor infinitamente más onerosos. Resulta inconcebible que un número tan elevado de altos representantes políticos, que uno se imagina fríos y calculadores, se dejaran seducir de una forma tan miserable y burda. ¿Tan faltos de cariño están?

El PP ha perdido irremisiblemente la poca credibilidad que le podía llegar a quedar. Una red como ésta tan generalizada no sólo pone en evidencia su honradez y decencia, que de hecho otros casos de corrupción ya había puesto en tela de juicio, sino que retrata su falta de seriedad e incluso la inmadurez emocional de demasiados cargos importantes. Soy incapaz de entender cómo es posible que gente como Camps no haya dimitido de pura vergüenza y sofoco. Y por supuesto, resulta inadmisible la tibieza y el titubeo de la dirección del partido ante algo así. Bárcenas al fin se ha dado de baja del PP, pero no ha renunciado a su acta de senador. ¿Le dirán algo? Los millones de votantes del PP no han de consentir una humillación de este calibre.

martes, 30 de marzo de 2010

Extremistas cristianos y extremistas islámicos

Aparece hoy en El País que el FBI ha detenido a "extremistas cristianos" que planeaban atentados contra los Estados Unidos (el redactor ha puesto gobierno, pero es una mala traducción del inglés government, que en castellano equivale más bien a las autoridades públicas, lo que tendemos a llamar Estado) siguiendo la estela agresiva que se están gastando muchos onservadores del país como reacción a la presidencia de Obama.

Los apelativos como "extremistas cristianos" son siempre arbitrarios y por lo tanto tendenciosos. A mí me parece más preciso considerar a los detenidos terroristas conservadores, incluso reaccionarios o mejor aún, limitarse a describir los hechos. Pero me parece bien que el redactor se haya dejado llevar por sus apetencias y haya fijado la diana en la religión, ya que se tiende últimamente a hacer lo propio con el islam. Ahí está, sin ir más lejos, la coña suiza con los minaretes o Anglada oponiéndose a la existencia de mezquitas, equiparando a todos los musulmanes con el terrorismo y pretendiendo que lo hace por la democracia.

Hombre, Josep, no me fastidies, una democracia ha de reconocer la libertad de culto. Supongo que en el fondo la muchachada de Plataforma per Catalunya serán seguidores de Torras i Bages por la coña aquella de "Catalunya serà cristiana o no serà", que para algo fue obispo en el pueblo. Lo que está claro, aclaro por si acaso, es que Cataluña es lo que es (por el momento una Comunidad Autónoma de España), pero sobre todo se trata de que los individuos sean lo que quieran ser, pero sin molestar al prójimo.

jueves, 18 de marzo de 2010

Lecciones de la Historia

Transcribo un artículo interesantísimo que nos brinda unas valiosísimas lecciones de la Historia que en este rinconcito del mundo al sur de los Pirineos tenemos que tener muy presentes. Las comparaciones en Historia no son sólo odiosas, son también muy necesarias.


Cómo se construye una guerra


(Publicado en el núm. 72 del VIEJO TOPO y en el núm. 51 de MAMBRU.)


En el número 44 de MAMBRU (monográfico sobre la guerra en los Balcanes) realizamos un
extenso análisis sobre las causas de la guerra y sobre sus antecedentes inmediatos. Estudiamos las políticas -imagen especular una de la otra- de los salvapatrias Tudjman y Milosevic, vimos como manipularon el subconsciente colectivo hasta crear condiciones "objetivas" para declarar la guerra mientras se atrincheraban y construían sendos regímenes neofascistas. La primera batalla de la guerra de los Balcanes se libró en los medios de comunicación de masas -más bien medios de
manipulación de masas-. En el artículo que os presentamos, tomado del número 72 del VIEJO TOPO (1), Montse Armengou pone de manifiesto que la guerra comenzó antes de 1991, por mucho que nuestros medios de manipulacion de masa se empeñen en lo contrario.


Por Montse Armengou.

La guerra en la antigua Yugoslavia empezó en 1982. No, no es una errata. Ya sabemos que el primer balazo se disparó en 1991 en Eslovenia. Luego vendría Croacia y después -y hasta cuando?- Bosnia-Herzegovina. Pero muchos periodistas e intelectuales comparten la tesis de Nenad Pejic, exdirector de programas de la TV de Sarajevo y refugiado en Manchester después de las amenazas que recibió por parte los serbios. Ahora, desde el Instituto Europeo de la comunicación, intenta poner al descubierto la corresponsabilidad de los medios en la guerra de la antigua Yugoslavia.

Sin medios de comunicación, concretamente sin televisión, ¿ hubiera estallado la guerra en Bosnia ? Ciertamente hubiera sido muy difícil, porque los medios han tenido un papel determinante. Su connivencia con los nacionalismos mas extremos (salvo honrosas excepciones) ha ido sentando las bases, durante estos últimos años, para el conflicto bélico. Tal como aseguran algunos analistas, antes de que se tomaran las armas la guerra se había preparado y teorizado en Serbia y Croacia a
través de los medios controlados por los nacionalistas, tanto los reconvertidos del comunismo como los inspirados en el fascismo. "Los medios de comunicación han instigado deliberadamente el odio". Esta afirmación de Zlatko Dizdarevic, redactor jefe del mítico periódico "Oslobodenje" de Sarajevo, es compartida por la mayoría de representantes de organismos que han intervenido en Bosnia, desde la misión de la ONU encabezada por Tadeus Mazowiecki a Reporteros Sin Fronteras.

En verano del 92, una misión de la Organización internacional de Periodistas que visita las distintas repúblicas yugoslavas vuelve con unas conclusiones espeluznantes. La manipulación campa a sus anchas en los medios de comunicación, tanto serbios como croatas, hasta el punto que se habla de crímenes de guerra mediáticos a los que se les podría exigir su Nüremberg correspondiente.
Algunos de los periodistas que habían sido más críticos con el sistema comunista desde posiciones progresistas se convierten ahora en vectores complacientes de la propaganda nacionalista xenófoba.

Esto es posible en parte porque, en la mayoría de las repúblicas, permanecen las mismas estructuras centralizadas del pasado reciente. Un sistema que facilita el control de la prensa a través de los grandes monopolios del estado, en los que se reúnen redacciones, imprentas y redes de distribución. Las estructuras, las prácticas y muchos de los dirigentes son los mismos que en el pasado; solamente ha habido un cambio en el discurso político porque las circunstancias creadas por los
mismos medios, como el pez que se muerde la cola, han impuesto la idea nacionalista-xenófoba.

Pero veamos unos ejemplos.

Los medios de comunicación en Serbia.

"Hace ya años, cuando el actual presidente serbio Slobodan Milosevic era sólo un cacique comunista, empezó a preparar una estrategia de tensión, una escalada progresiva de la propaganda, en la que la televisión se convierte en una máquina de guerra". Los hechos confirman estas palabras de Petar Lukovic, redactor jefe del semanario "VREME", uno de los pocos medios independientes serbios. En el antiguo sistema federal todas las repúblicas tenían radio, prensa y televisión propias y un
organismo estatal, la JRT, se encargaba de coordinar el intercambio de programas.

Pronto Milosevic ve el rendimiento personal y político que puede sacar del nacionalismo serbio y también de la televisión. En 1986, casi paralelamente a su ascensión en la Liga de los Comunistas, empieza una represión brutal en la TV Serbia.
En sólo siete u ocho meses se genera una atmósfera política como para que los programas procedentes de otras repúblicas sean cada vez más insoportables. Solución: TVS se retira de los intercambios y la televisión Croata hace muy pronto lo mismo. Así desaparece la JRT y con ella un elemento mediático aglutinador de las distintas etnias, realidades y culturas que conformaban Yugoslavia.

Un nuevo peldaño en esta escala de tensión es el cambio que experimenta el lenguaje y el discurso televisivo. Todas las repúblicas son malas menos Serbia, que está "explotada por las demás". El nacionalismo serbio se alimenta de autoconmiseración al describirse como "la víctima de los nacionalismos de los otros". Para acabar de revestir toda esta atmósfera xenófoba aparece el "Memorándum de la Academia de
las Ciencias y de las Artes Serbia", en el que una serie de destacados intelectuales orgánicos sientan las bases teóricas de la futura limpieza étnica.

El lenguaje, la forma de designar al otro, al enemigo, se empieza a embrutecer: todos los eslovenos son fascistas, los croatas unos "ustachis" aliados de los nazis que atacan a los serbios... De hecho, la explotación de los antiguos miedos derivados de la II Guerra Mundial actúa como una mancha de aceite, como un veneno que todo lo contamina. La televisión emite cada día documentales sobre las matanzas y atrocidades que cometieron las milicias o "ustachis" croatas aliados de Hitler contra los Serbios. El clima para intervenir contra Croacia está servido.
Paralelamente, durante estos años, se va preparando la futura intervención en Bosnia. Los bosnios pasan a ser denominados "musulmanes", luego "fundamentalistas", más tarde "turcos" y "moros", para acabar siendo simplemente "cerdos".

Un año antes del comienzo oficial de la guerra, hay un hecho que muchos coinciden en señalar como el inicio real del conflicto bélico. El día que el Partido Serbio de Bosnia-Herzegovina ocupó el transmisor de TV Sarajevo en Banja Luka y cambió la señal por la de TV Belgrado, el discurso belicista panserbio quedó instalado en Bosnia. Buena parte de la población serbia de Bosnia, sobre todo de las zonas rurales, donde el acceso a la información depende casi exclusivamente de H televisión empezó a recelar de sus vecinos musulmanes sin importarles que hasta el momento hubieran sido sus mejores amigos o que los matrimonios mixtos fuesen un hecho común. Para completar esta operación de psicosis colectiva, de lavado de cerebro general se procede a nombramientos clave y se consolida la degradación ética
de centenares de periodistas que lo han consentido. Para los otros centenares de profesionales críticos quedaban las presiones verbales, psíquicas y físicas. Desde amenazas con pistola en los pasillos de la televisión a la fórmula de la baja forzosa, por la que se retiraba a los periodistas con la mitad del sueldo y sin que pudieran trabajar.

A estas alturas, nadie duda que sin la televisión Milosevic no hubiera obtenido su gran victoria electoral de 1990. (Como tampoco hubiera obtenido la más reciente de diciembre del 93, a pesar del elevado índice de abstención motivado por el malestar económico que produce el embargo internacional). Era la cosecha de varios años de manipulación absoluta de la verdad, de construcción de una realidad determinada gracias a la televisión y a la explotación de una sobredimensionada mitologia en la que se prometía el gran renacimiento panserbio (que pasa por la "reconquista" de Kosovo y la limpieza de albaneses).

Nenad Stefanovic, director de "VREME" dice: "Goebbels era un amateur de lo que ocurre en Serbia. Aquí sólo podría hacer de mozo de ascensor". Así pues, tras la guerra en los medios de comunicación empieza la guerra de las armas. Después del
ensayo de Eslovenia y Croacia para lanzarse a otra guerra, la de Bosnia, sólo hace falta un poco más de perfeccionamiento en la mentira, la manipulación y la exageración sistemáticas.

En abril de 1992, ya con el frente de Bosnia-Herzegovina abierto, Vojislav Seselj, líder del ultraderechista y ultranacionalista Partido Radical Serbio, elabora unas listas con los nombres de periodistas considerados traidores a la patria, es decir, los miembros del Sindicato Independiente (fundado en 1990 para luchar contra la censura y la desinformación), los periodistas que no tengan nombre serbio, los que han participado en alguna huelga... En realidad esta purificación de los media afecta a los periodistas más críticos, entre ellos los más expertos. En enero del 93, Seselj convoca una rueda de prensa, publica las listas y advierte que "va a poner las cosas definitivamente en orden en la RTV Serbia". Cinco días después más de mil quinientos profesionales son puestos en la calle.

Uno de los mejores ejemplos de la desinformación reinante está en lo que buena parte de los serbios llegaba a saber sobre el cerco de Sarajevo. Durante muchos meses, la televisión serbia ofrecía una foto fija de la ciudad antes de la guerra para informar de los "fuertes bombardeos a que someten a la ciudad las hordas musulmanas, mientras nuestros heroicos combatientes serbios la defienden". Sólo dos horas antes de la reunión del Consejo de Seguridad de la ONU de finales del 92, que iba a
decretar el embargo sobre Serbia, se mostraron las primeras imágenes reales de la ciudad devastada por las bombas serbias.

Los medios de comunicación en Croacia.


Aunque desde una perspectiva completamente antagónica, Belgrado y Zagreb coinciden en la utilización mediática de la propaganda como instigadora del odio y la venganza que desemboca en guerra. Coinciden en el lenguaje: mientras para los media serbia todos los croatas son 'ustachis' que participan de un complot vaticano-alemán, para los croatas los serbios son 'chetniks' que quieren restaurar la vieja Yugoslavia comunista. Coinciden también en poner al frente de los principales medios de comunicación a periodistas comisarios políticos que actúan como correa de transmisión
del poder. Hay algunos casos de acumulación de cargos que resultan ejemplares: Antun Vrdoljak, director general de la radiotelevisión es, a la vez, vice-presidente de la HDZ (Comunidad Democrática Croata, el grupo de Tudjman), miembro del Consejo Nacional de Defensa, Presidente del Comité Olímpico Croata, Presidente de la Compañía Aérea Croata, presidente de la compañía que construye la autopista Zagreb-Split... Y así, bastantes más casos. Tanto en Serbia como en Croacia existe una guardia pretoriana mediática al servicio de sus respectivos gobiernos de corte
fascistoide; uno, el de Milosevic, procedente del comunismo y el otro, el de Tudjman, pasado por el catolicismo ortodoxo.

Precisamente el día después de la victoria de Tudjman y de su HDZ, en mayo del 90, empieza la exaltación ideológica de los medios como arma de guerra. La constitución de 1990 garantiza la libertad de expresión, de prensa, prohíbe la censura y advierte en su artículo 39 que "toda incitación a la guerra, a la violencia, al odio nacional, racial o religioso y toda forma de intolerancia serán prohibidos y castigados". Nada más lejos de esta ley que la realidad. Los croatas del HDZ han aprendido con sobresaliente de sus enemigos ex-comunistas serbios que
los media han de servir al partido y que el partido es el estado. En Croacia se han vivido los mismos episodios de presiones, intimidaciones, chantajes patrióticos, censuras, autocensuras... Los políticos croatas en el poder también heredan la concentración comunista de los medios de comunicación.

Oficialmente se liberaliza la prensa controlada por los comunistas pero, en realidad, se deja en manos de gente afín al partido. La excusa es la descomunización, pero como no hay una ley que defina el derecho a la propiedad, el estado se convierte en un monopolio. Así, por ejemplo, todas las traducciones y resúmenes de prensa extranjera pasan por la agencia oficial HINA y la publicación y
distribución de prensa la centraliza una empresa estatal. Con un poco o un mucho de adaptación nacional-xenófoba bastará. El ministerio de Información, por ejemplo, es un gran generador de noticias cuya finalidad es mantener al partido en el poder y lo justifica basándose en la "necesidad de explicar los hechos históricos que habían sido deformados en el pasado".

Las medidas excepcionales que se establecieron durante la guerra, cuando por temor a los bombardeos las redacciones trabajaban a medio gas, continúan aplicándose. En la práctica esto significa una depuración, una lista negra de periodistas que sólo perciben el 40 % de su sueldo. La mayoría tienen nombres serbios o están comprometidos con la información independiente.

En medio de esta pesadilla de censura y presiones, se puede establecer una macabra diferencia entre el control de los medios serbios y los croatas. Los primeros dicen muchas más mentiras, mientras que los segundos dejan de informar más a menudo de lo que no les conviene. De hecho, cuesta más encontrar algún media independiente en Croacia que en Serbia.

La lección.


Los políticos demócratas, centenares de periodistas independientes, intelectuales que no se han puesto al servicio del poder y buena parte de la sociedad civil en la antigua Yugoslavia creen que lo que ha pasado en Bosnia es un ejemplo de como los medios de comunicación han sido el instrumento a través del cual los políticos ultranacionalistas, no importa el signo del que provengan, han arrastrado a su pueblo a una guerra que no quería. En la antigua Yugoslavia la manipulación de
los medios ha contribuido decisivamente a romper la convivencia de una sociedad multiétnica, pluricultural y plurireligiosa. En la década de la guerra como espectáculo en la salita de estar, de bombardeos que nos recuerdan "los arbolitos de Navidad" (Irak 91) y desembarcos a los que llega antes la CNN que las tropas norteamericanas (Somalia 92), la guerra de Bosnia pone en evidencia que, a menudo, los medios no explican los conflictos, sino que los refuerzan.

Como decía Hervé Deguine, de Reporteros sin Fronteras, en un universo de fanatismo e histeria colectiva como el que se ha desatado en los Balcanes -y que puede extenderse a otros países de Europa- los medios de comunicación tienen su parte de responsabilidad. Por ello, sólo es posible acabar con la guerra si acaba la guerra de propaganda entre Serbia y Croacia. Ayudar a los medios independientes con iniciativas de colectivos como periodistas por Bosnia, es ayudar a la
rehabilitación de la verdad a la vez que un ejercicio de prevención, un ejercicio consistente en aguzar el olfato para no olvidar que no estamos vacunados contra ninguna de las tentaciones xenófobas y nacionalistas.

Cuando en 1984 Sarajevo -y toda Yugoslavia- celebraba los Juegos Olímpicos ni siquiera pensaban en vacunarse porque no conocían la enfermedad. Nosotros sí. A su
costa.

Nota (1): EL VIEJO TOPO es una publicación de crítica política, que tras un paréntesis de varios
años sin salir ha vuelto a editarse. Las personas interesadas podéis escribir a: EL VIEJO TOPO, c/
Valencia 290-2on, 08007 Barcelona. Tél 93) 488 05 91 (Administración) o 93) 488 01 25
(Redacción). Email: viejo.topo@pangea.upc.es



Prensa contracorriente.

Ante el panorama desolador de los medios de comunicación copartícipes en la guerra que azota la región balcánica, destacan algunas honrosas excepciones. Gracias a su labor, sus compatriotas nunca podrán decir que no sabían lo que sucedía.

En Serbia, el semanario "Vreme", el diario "Borba" y las emisoras Radio B92 y Studio B luchan por sobrevivir en medio de presiones, censuras y cierres gubernativos. Las radios, por ejemplo, sufren misteriosas "averías técnicas" cuando suena música croata o bosnia o intervienen políticos de la oposición.

Paradójicamente, al poder ejercer su defensa de la verdad contribuyen a dar apariencia democrática al régimen de Belgrado. El presidente Milosevic sabe que su tirada reducida y su poca difusión no le pueden costar muchos votos. Estos medios sufren otro contrasentido: el embargo internacional decretado contra Serbia los sume en un mar de dificultades (poco papel, inflación, baja de ingresos por publicidad) que hace muy difícil su supervivencia. Ante esta situación, algunas organizaciones -como Reporteros sin Fronteras y Periodistas por Bosnia- empiezan a hablar de la
necesidad de la "ingerencia informativa", que tendría que acompañar la ayuda humanitarioinformativa.

En Montenegro, única república ex-yugoslava aliada de Serbia, sobrevive el semanario "Monitor", cuyos redactores reciben periódicamente amenazas de muerte. En Vojvodina (provincia autónoma dentro de Serbia con distintas nacionalidades) se publica "Magyarszo" para la minoría húngara. En la otra provincia autónoma serbia, Kosovo, la redacción de "Rilindja" afronta ser considerados prácticamente criminales por ser albaneses, lo mismo que el 90 % de la población. En la república de Macedonia (parcialmente reconocida por Europa) el diario "Republika" aparece intermitentemente. En Croacia, los dos periódicos más independientes, "Danas" y "Slobodna Dalmacija", han tenido un triste final. El primero ha terminado en manos del partido gubernamental HDZ y al segundo le puede suceder otro tanto, ya que los trabajadores no han podido comprarlo. Aparte del sensacionalista "Globus", las revistas "Erasmus" y "Feral Tribune" intentan informar de manera independiente. En Bosnia cabe destacar al mítico diario "Oslobodenje", objetivo militar de los serbios por su compromiso con la verdad. Al igual que sucede con la Radiotelevisión de Bosnia-Herzegovina, trabajan juntos periodistas serbios, croatas y musulmanes. Algo muy difícil de soportar en estos tiempos tan "étnicamente" puros y limpios. La ayuda a estos medios puede ser decisiva para restaurar la paz, la democracia y la convivencia en la antigua yugoslavia.

El comunicólogo italiano Paolo Rumiz, gran conocedor de los Balcanes, recorrió Europa meses antes del estallido de la guerra con un mensaje claro: a Europa le iba a ser infinitamente menos costoso ayudar a los medios independientes que asumir las consecuencias de una guerra fomentada por los medios al servicio del poder. Toda una premonición.

miércoles, 17 de marzo de 2010

Quién fuera británico

"La extrema derecha no ha gozado nunca de apoyo, al decir de los británicos, porque el fascismo es incompatible con su sentido del humor, cosa de la que se sienten -legítimamente- muy orgullosos".

Carles casajuana, embajador español en el Reino Unido

martes, 16 de marzo de 2010

Coproterapia! Por 30€ de nada le haremos valorar mejor su vida en una sola sesión

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Instituto Coproterapéutico de Barcelona

lunes, 15 de marzo de 2010

El tabú de la corrupción de nuestras queridas autoridades políticas

Cuando todavía colea la polémica sobre la censura de fotos en una exposición de la Diputación de Valencia, porque retrataba el famoso caso Gürtel, el diario El País nos explica que el Ministerio de Medio rural, marino y etcétera está intentando vetar en un documental subvencionado de TVE sobre el deterioro de las costas alusiones a la corrupción urbanística. Interesante, interesante. Qué facilidad tiene la realidad de superar la imaginación. Esta claro que a nuestros políticos duopolistas les pone nerviosos que le menten la bicha. Es precioso que el ministerio tache de tendencioso a un catedrático especialista en el tema por mencionar una realidad fehaciente. Qué debilidad el tachar de tendencioso al que no sigue tu tendencia. ¿Acabará saliendo el documental original? Estaremos espectantes, lo que no nos cabe duda es la publicidad gratuita que le han brindado desde el ministerio.

Qué bonito es vivir en una democracia para que estas presiones gubernamentales no queden impunes. La diferencia entre una democracia y una dictadura no es que sus políticos sean mejores personas, sino que su discrecionalidad está limitada. Ay si esta pandilla tuviese la misma capacidad de maniobra de la que disfrutan las autoridades en Cuba, sin duda estaríamos mucho peor que ellos.