jueves, 7 de febrero de 2013

EL OCASO DEL RÉGIMEN DE LA II RESTAURACIÓN

El régimen de la II Restauración borbónica que surgió de la Transición está inmerso en una profunda crisis de la que todavía está por dilucidar cómo se saldrá: con parches que le permita mantenerse en esencia o con una profunda transformación que podamos considerar que se ha cambiado de paradigma. El paralelismo con la que protagonizaron Cánovas del Castillo y Sagasta, y que ya podemos llamar I restauración borbónica, son evidentes: una aparencia de democracia entorno a la alternancia entre Conservadores (PP) y Liberales (PSOE) que escondía un sistema oligopólico. Por supuesto, no podemos negar que aquel régimen era mucho más burdo y que el actual, que ha brindado mayores garantías, pluralidad y bienestar, pero la lógica de gestión del poder y la representatividad han sido muy similares.
Sin duda la II Restauración ha estado mejor construida, es indudable que las instituciones son, formalmente, exquisitamente democráticas; pero sobre ellas, como se hizo en la I Restauración, se ha construido un régimen oligopólico, en el que los partidos han sabido controlar todos los mecanismos del Estado de Derecho, con el apoyo de los medios de comunicación que han ejercido su papel de dirección de la opinión pública. De hecho, ha sido la acción combinada de una mayúscula crisis cíclica capitalista que ha desvelado la incompetencia generalizada del régimen y su nula representatividad de los intereses de la ciudadanía, con la pavorosa comprobación de la corrupción generalizada en la que se constata, entre otras cosas, la connivencia entre los poderes fácticos y el poder político, lo que ha producido esta crisis del régimen. Con el tiempo, probablemente, descubriremos si no hay algo más que mera coincidencia entre ambas circunstancias. Tanta concurrencia de bochornosos casos de corrupción generalizada hace sospechar si se debe a brutales guerras políticas en el seno del decadente régimen o desesperadas cortinas de humo para esconder cuestiones esenciales a la opinión pública, como la fiscalidad, la política inmobiliaria o el Estado de bienestar.
La I Restauración soportó mayor inestabilidad, particularmente desde 1898 y ya sabemos como desembocó: primero en la dictadura de Primo de Rivera ante su incapacidad de mantener su orden y finalmente en su total substitución por la oposición que se fue fraguando en sus últimos treinta años: los republicanos.
Afortunadamente, en el contexto actual es impensable una dictadura del estilo de Primo de Rivera, si bien se puede considerar, salvando las distancias, que bien puede ejercer su papel lo que hoy se llama un gobierno tecnocrático. A nadie se le escapa que ésta puede ser una salida del todo posible, sólo hay que ver las barbas del vecino italiano (a las que, de hecho, ya se les echó un vistazo con Primo de Rivera).
En la I Restauración, pues, se requirieron 30 años para que pudiera fraguar la alternativa republicana, independientemente de lo rápido que fue eliminada por las armas, especialmente extranjeras. Actualmente, a penas hay esbozos de una alternativa que pueda construir un régimen diferente, más profundamente democrático. Son innumerables los grupos, colectivos, plataformas contestatarios y con propuestas, pero todavía no se ha articulado una alternativa con aspiración y estrategia para alcanzar el poder y llevar a cabo un programa transformador, definido y viable. Todavía se plantea una actitud de súbdito que aspira a que mediante la protesta sea el propio poder el que voluntariamente cambie. Es preciso, pues, asumir el antiguo adaggio de que nosotros mismos realicemos el esfuerzo redentor. Todo aquel con voluntad de transformación debe entender que hay que aglutinar una alternativa fuerte capaz de disputar el poder. ¿Quién se dispone a ponerle el cascabel al gato?

lunes, 17 de diciembre de 2012

El deber del historiador

Preparándome ingenuamente unas oposiciones que no parecen próximas, me estoy releyendo el estimulante libro de Eric Hobsbawm Sobre la historia ( Ed. Crítica, Barcelona, 2002), donde plantea unas directrices que no sólo son de rabiosa actualidad, sino que demasiado habitualmente mis colegas no se molestan en seguir y que entiendo debería ser de obligado cumplimiento para todo aquel que osase considerarse historiador.
En el primer capítulo del libro, llamado Dentro y fuera de la historia, nos habla del deber del historiador: en particular, somos los encargados de criticar todo abuso que se haga de la historia desde una perspectiva político-ideológica (p. 18). El maestro tiene claro de dónde vienen las amenazas: Porque la historia es la materia prima de la que se nutren las ideologías nacionalistas, étnicas y fundamentalistas, del mismo modo que las adormideras son el elemento que sirve de base a la adicción a la heroína. El pasado es un factor esencial -quizá el factor más esencial- de dichas ideologías. Y cuando no hay uno que resulte adecuado, siempre es posible inventarlo. De hecho, lo más normal es que no exista un pasado que se adecue por completo a las necesidades de tales movimientos, ya que, desde un punto de vista histórico, el fenómeno que pretenden justificar no es antiguo ni eterno, sino totalmente nuevo (p. 17). Hoy día, el mito y la invención son fundamentales para la política de identidad a través de la que numerosos colectivos que se definen a sí mismos de acuerdo con su origen étnico, su religión o las fronteras pasadas o presentes de los estados tratan de lograr una cierta seguridad en un mundo incierto e inestable diciéndose aquello de “somos diferentes y mejores que los demás” (p. 19-20).
El mismo día en que releo estas sabias instrucciones del viejo profesor, la recientemente nombrada Presidente del Parlamento de Cataluña, en su discurso de investidura, había afirmado: Hemos de ser conscientes de que no venimos de la Constitución de 1978, somos herederos de un glorioso pasado. Por respeto al maestro Hobsbawm, fallecido este mismo año, me veo obligado a seguir con su mandato. Tengo el deber moral como licenciado en historia de criticar semejante abuso a mi disciplina. Efectivamente, el poder de la institución que preside la señora de Gispert emana, ni más ni menos, de la Constitución de 1978 y no, ni mucho menos, de la institución medieval de la que se extrajo el nombre en la II República. Además, en todo caso, no gozaría tan añeja institución de un glorioso pasado, sino de un explotador origen: la extracción fiscal (las generalidades) a la plebe, al poble menut, por parte de los estamentos privilegiados centrados en la apropiación de la deuda pública crónica generada por la belicosidad real.
Cumplido mi deber, vuelvo a mis estudios. Otro día podríamos comentar el escalofriante paralelismo fiscal de la Corona de Aragón de la baja edad media con la situación actual. Y no, no hablaremos de expolio fiscal. Territorial, cuanto menos, claro.

viernes, 14 de diciembre de 2012

Lamentablemente

Resulta agotador el eterno debate lingüístico en Cataluña, fundamentablemente, por la total ausencia de interés por parte de los defensores del monolingüismo catalán de aportar el más mínimo atisbo de racionalidad. Ningún asomo de ponderado argumento, todo lo que se encuentra son consignas, victimismo, distorsiones y emotivas adhesiones inquebrantables.
Quizá algún lector esperará que lo ilustre con ejemplos. Pues allá voy. Se repite como mantra que la introducción del castellano como lengua también vehicular de la educación catalana atenta a la cohesión social en Cataluña. Semejante grandilocuente afirmación habría que argumentarla, porque para mí equivale a decir que si te masturbas te puedes quedar ciego. No se hace, se confía que de repetir mucho esta consigna se asuma como verdad. Se insiste en que se atenta contra el catalán, más allá de la personificación absurda que se tiende a hacer de una lengua, yo me veo incapaz de captar agresión alguna al hecho de que se proponga que se establezca que se use también otra lengua oficial como lengua vehicular en la enseñanza. Más bien veo lo contrario en la feroz negativa a que así sea. Es una distorsión maliciosa pretender hacer creer que se propone situar la lengua catalana como residual, puesto que seguiría siendo también vehicular. Y finalmente, se procura escenificar la unanimidad del pueblo catalán con multitud de manifestaciones que se pretenden identificar con la incuestionable voluntad popular catalana. Ya que hay tanta hambre de consultas populares, pueden empezar por la inmersión lingüística. Pero Duran Lleida no tuvo reparos en reconocer el quid de todo el asunto, con su lamento de que los niños hablen en castellano en el recreo. ¡La que se hubiese liado si hubiese sido Wert el que hubiese dicho una barbaridad así! Así pues, de lo que se trata es de erradicar el uso de la lengua castellana de Cataluña y, claro, eso es muy chungo de decir públicamente.
Y, a propósito de las consultas populares, toda esta oleada de indignación nacionalista me deja una sensación extraña. ¿Por qué se alteran tanto con un borrador de un proyecto de ley que vete a saber cuándo se va a aprobar? ¿No nos tienen prometida una consulta para lo más tardar el año 2015 sobre la tan deseada y necesitada independencia de la nación catalana? Entonces, para cuando se apruebe la ley de Wert, lo que tienen previsto es que seamos ya independientes. ¿O es que es un brindis al sol? ¿O es que cualquier ocasión es buena para marear la perdiz, ya se sabe, embolica que fa fort? Claro, siempre va bien apretar las filas y distraer la atención de las menudencias del gobierno del día a día, los recortes y esas cosas. Y, esto, por supuesto también le vale a Wert, encantado de ser el bombero pirómano de Rajoy que distrae la atención de la crisis. Al final de cuentas, nos están faltando al respeto, unos y otros, a los ciudadanos. No deberíamos permitir que se dediquen a manipular a la opinión pública en vez de dedicarse a legislar por el bien del interés general.

jueves, 15 de noviembre de 2012

Prácticas de seducción política II: psC

Junto a la carta de CiU ha llegado también la del psC, ignoro si en una nueva representación de la infame sociovergència. Es posible, porque el panfleto que nos envía el psC más que seducir, más bien da penica, como si no quisieran molestar, como si asumieran que no les vas a votar, como si, en definitiva, aceptaran que no les toca gobernar, como en los viejos tiempos de la alternancia pactada de la Restauración.

La foto del candidato, sin ir más lejos, es tristona, gris, inexpresiva. Te imaginas que se trata de un tipo depresivo que pasa las mañanas sentado en el banco de un parque planteándose qué ha hecho con su vida. El lema está claro que no lo ha hecho un poeta. Es tremendamente aburrido, sin gancho. Se nota que hacen las cosas sin ganas. Y eso en un político es terrible. Si no le pones ganas tú, macho, no se la van a poner de tu parte tus votantes.

También te ponen una especie de carta del candidato, en este caso aprovechando el mismo panfleto ya que están sin un puto duro. El contenido es mejor que el de Mas, más claro, más completo. Pero te lo ponen con esa letrilla enana que da la sensación que te lo susurran, como si no estuvieran convencidos o motivados.

Pero vayamos al meollo del panfleto. Volvemos a las letrujas. Sólo viendo el papel sin leerlo da la impresión de que hay mucha paja y poco fundamento. Sigue pareciendo que está hecho sin ganas, sin estructura, de cualquier manera. Casi toda la primera columna es a modo de introducción. Al final de la primera columna te ponen lo que podríamos llamar uno de los ejes, quizá, de su propuesta. El resto en la otra columna. La maquetación es terrible, cutrísima. Pero si entramos en el fondo la cosa no mejora. Lo que nos habíamos aventurado a llamar ejes de su propuesta en realidad no es más que un cajón de sastre sin la menor coherencia interna. El primero es Federalismo, nuestro modelo de estado, el segundo Justicia social y el tercero un totum revolutum de propuestas a lo ofertas del día que llaman Nuestras primeras decisiones para reactivar Catalunya.

Conclusión, estos chicos no tienen las ideas claras, si es que tienen alguna. Si te lees el apartado de Federalismo te asalta la duda de si realmente saben lo que significa. Ponen, y copio textualmente Que surja de una forma constitucional, que garantice el reconocimiento de la identidad catalana y nuestro derecho a decidir, donde Catalunya se haga cargo de todos los impuestos que pagamos los catalanes y las catalanas. ¿Eso es federalismo? A mí me suena básicamente a lo que proponía CiU hace un par de añitos nada más. Ay, la Sociovergència, que tira la cabra para el monte. Pero no solo asusta esa ausencia de ideas propias, sino ese lenguaje tan impreciso y vago, propio de un mal estudiante de secundaria. ¿Que surja de una forma constitucional? ¿A qué viene ese que surja? A mí me sugiere a la Venus de Botticelli surgiendo del mar. Se puede entender que en su incapacidad lo que quieren decir es que propondrán una reforma constitucional, pero eso siendo benévolos. Todos entendemos y ellos los primeros, que lo que realmente pasa es que hablan con la boca pequeña, que sencillamente pasan un huevo de mojarse y si eso, que surja la cosa por ciencia infusa que si es por ellos, ya puedes esperar sentado. No por nada, sino porque tienen la intención de pasar la legislatura de miranda, como espectadores de lujo en el Parlament. ¿Qué ganas entran de votarles, eh?

También se puede entender que, como partido socialista, la estructura territorial les importa más bien poco, especialmente con la que está cayendo con la crisis. Consecuentemente, la base de su proyecto residiría en el apartado que llaman Justicia social. Hubiese sido coherente, pero no nos engañemos. Cito literalmente lo que ponen en el apartado: Lucharemos contra la crisis evitando que paguen los sectores más débiles a través de la reactivación económica, impulsando las políticas sociales y una fiscalidad más justa para que paguen más los más ricos. Una frase de redacción horrorosa, pero aquí al menos sí que dicen que lucharán (un poco de energía, al fin), no se limitarán a esperar que surja, como en el anterior apartado. Eso sí, no pasa de declaración de intenciones muy vagas, muy electoralistas y conociendo la escasísima credibilidad que atesora hoy por hoy el partido de los socialistas, muy poco efectivas. Cierto es que en el apartado siguiente ya concretan, más o menos, alguna propuesta en ese sentido, pero como lo ponen así, sin ningún orden ni criterio, da la impresión de que se trata de las primeras ocurrencias que se les ha pasado por la cabeza cuando alguien ha sugerido que faltaban en el texto propuestas concretas.

En definitiva, no parece que tengan muchas ganas de llevarse el voto. Y, sinceramente, da la impresión que los votos que se lleven van a ser más por hábito que por convicción. 

martes, 13 de noviembre de 2012

Prácticas de seducción política I: CiU

El encanto de la democracia es que de vez en cuando el poder - o sus aspirantes- vienen a pedirte cosas. Bueno, una cosa en concreto, el voto. Es importante ver qué ofrecen para ver qué hacen luego ellos con mi preciado voto. Hoy me han llegado cumplidas cartas de, por así decirlo, los que más cuota del mercado electoral gozan: CiU y psC. Cuanto menos, son los dos partidos con más diputados en el parlamento saliente. Su oferta tendrá que ser la más completa y elaborada, claro. Vamos a ver qué me dicen para seducirme. Comenzamos con CiU que para algo son los que convocan anticipadamente las elecciones:

Empiezan bien; en la carta firmada con el puño y letra de Artur Mas (risas), lo primero que hacen es llamarme joven. Trucos de pescadera, a alguien de 31 añitos le empieza a sentar de maravilla que le sigan tratando de joven. A parte de alagar mi fino cutis de adolescente, mucha paja sobre lo histórico que es el momento y la infinidad de oportunidades que se nos presentan para el futuro. Ya, bien, y ¿qué propones? Habrás anticipado las elecciones para algo, digo yo. Por supuesto, y cito textualmente, El meu compromís és que el poble de Catalunya pugui decidir lliurement i democràtica el seu futur a través d'una consulta durant els propers 4 anys. Enigmático hasta el uso de la negrita. Entonces, a ver que me aclare, ¿el pueblo de Catalunya no está decidiendo libre y democráticamente su futuro en estas elecciones? ¿Qué estamos haciendo, entonces? ¿Decidir el pasado? ¿Y qué se estará consultando durante 4 años? ¡Qué consulta más larga! ¡Ni la del médico! ¿Propone establecer un sistema asambleario, a lo Sóviet? Lo dudo.



 Pero no nos obcequemos con las cartas éstas que son las paridas que te envían porque algún lumbreras considera que así se acerca al candidato, como si te hablara directamente a ti y por eso es particularmente vaga y sin contenido. Vamos a ver qué dice el panfleto adjunto a la carta, donde, sin duda, tiene que venir una síntesis de su programa electoral.

Nada, ni por esas. Volvemos al mismo rollo: Fer una consulta al poble de Catalunya perquè pugui decidir lliurement i democràtica el seu futur. ¡Yaaaaaaa! ¡De eso van unas elecciones! ¿Pero qué mierda proponéis? 

El galimatías no se queda aquí. Acto seguido nos dicen: Construir una majoria social àmplia perquè Catalunya pugui tenir un estat propi en el marc d'Europa. Frase retorcida donde las haya. Joder con los partidos de masas, parece que hablen en clave. ¿Qué es construir una mayoría social amplia? ¿Su petición?¿Su propuesta?¿Tiene relación la programación de TV3 con esto? Lo que se ve es que es condición sine qua non para que Cataluña pueda tener un Estado propio en el marco de Europa. Pero para este viaje no hace falta alforjas, ya tiene un Estado, ese que llaman español.

Algún exegeta acostumbrado al lenguaje alambicado de CiU me apremiará para que no me haga el tonto, que de lo que hablan es de la secesión de Cataluña del resto de España. Vale, pues que lo digan claro, que esta mierda la envían a todos los catalanes. ¿O es que quieren que la peña no entienda una mierda lo que dicen?

Asumida la premisa, donde nos dicen Necessitem eines d'estat en el marc d'Europa, se refieren, más o menos, a argumentos para la independencia. Bien, vamos a ver si nos convencen:

1.- Per garantir el desenvolupament econòmic i social de Catalunya. ¿Por qué?¿Por qué es necesaria la independencia para garantizar el desarrollo económico y social de Cataluña? Si precisamente el principal mercado de Cataluña es el resto de España. No parece muy sensato ponerse de culo de tu principal cliente...

2.- Per tenir més progrés i més eines per sortir de la crisi. ¿Por qué y para qué? ¿Por qué con la independencia vamos a tener más progreso? Explícalo si me quieres convencer. ¿Qué herramientas se necesitan y cómo se usarían? ¿Os lo guardáis para luego? Pues así más que convencerme me dais mucho miedo. ¿Qué haríais una vez independientes para salir de la crisis que no se puede hacer ahora?

3.- Per disposar de millors prestacions per a la gent gran.  ¿Cómo lo haríais? ¿Por arte de birlibirloque?

4.- Per una educació i una sanitat de més qualitat. ¿Por qué? ¿Vais a expulsar a los malos profesores? ¿Y por qué no lo hacéis ahora si la Generalitat tiene las competencias de educación y sanidad?

5.- Per assolir més benestar per a tots nosaltres, però també per als nostres fills i els nostres néts. ¿Por qué es necesaria la independencia para alcanzar más bienestar? ¿Y en qué se concreta ese bienestar? Este argumento tiene la misma solidez expositiva que decir que ataremos a los perros con longanizas.

6.- Per garantir la nostra viabilitat com a nació, com a identitat i com a model de benestar. ¿Eing? Casar nación, identidad y modelo de bienestar en una frase es un ejercicio demasiado complejo para cualquiera. Todo demasiado estrafalario.


Bien, llegado a este punto, ya puedo establecer ciertas conclusiones:

CiU, con su ambigüedad recargolada habitual, sólo trata lo de la independencia. La privatización de la sanidad, el paro, los recortes, el tejido productivo, corrupción, presupuestos, y demás cuestiones sobre las que tiene competencias la Generalitat son para CiU un coñazo irrelevante, porque total, sólo se va a hablar de la independencia. Imagino que mientras tanto no legislarán nada más.

Los argumentos que nos ofrece CiU para la independencia son una mierda insostenible que no pasa más allá de la esperanza de que con ella se aten a los perros con longanizas. Huele a cienciología. Sólo aptos para ya convencidos, para los demás, tendrán el propósito de convencer no por consistencia de los argumentos sino por repetición machacona de la esperanza (vivimos tiempos difíciles) de los perros con longanizas. Todo muy inquietantemente goebbeliano.

En definitiva, los de CiU se piensan que los catalanes somos imbéciles o confían mucho en su formidable y machacón aparato de propaganda. Qué miedo. Desde luego, por muy machacona que sea una publicidad, a nadie le gusta que le traten de idiota. A parte, el lenguaje alambicado de CiU da la impresión de que te esconden demasiadas cosas, que juegan a la confusión, como la letra pequeña de una hipoteca de Bankia, te lo has de remirar para ver por dónde te la cuelan. Vamos, que no seducen nada. Mi voto no va para ellos ni de broma.


 

lunes, 12 de noviembre de 2012

La voluntat d'un poble



No voteu a CiU

Aquesta és una carta oberta, un prec, als meus conciutadans catalans, especialment a aquells que es poden plantejar votar a CiU. Només us hi demano una cosa ben senzilleta: que no els voteu el proper 25N. Crec que tots estarem d'acord que aquestes són unes eleccions importantíssimes, sí, fins i tot històriques. Per això apel·lo a la vostra racionalitat, ara més que mai hem de reflexionar el nostre vot, ens hi juguem el nostre futur, el nostre benestar i, fins i tot, la nostra dignitat.



No pretenc, Déu em guard, canviar la vostra ideologia ni els vostres interessos, ans el contrari, el meu propòsit és mostrar que, precisament, CiU és una opció contraproduent per a defensar-los i que, davant de tot, la seva estratègia passa per manipular els votants per accedir al poder per als seus personals interessos. Entenc que CiU pot atreure un votant nacionalista i a la vegada conservador, diguem-ho clar: de dretes. En democràcia és perfectament legítim. La qüestió és que, insisteixo, CiU és contraproduent per a qualsevol d'ambdós propòsits. Anem a pams:



És raonable que els nacionalistes practicants estigueu entusiasmats amb la, si fa o no fa, aposta obertament independentista de CiU. És comprensible que d'aquesta manera la vegeu més factible, però si és aquest el vostre veritable objectiu, jo no us recomanaria que us refiessiu gaire de CiU i els aires messiànics del Mas. Ves a saber què faran aconseguida la majoria absoluta. Privatitzar el Clínic sí, ja hi pots comptar, però lluitar gaire per la independència ja són figues d'un altre paner. La sacsejaran quan els hi convengui i quan no l'amagaran, diran que és inviable o qualsevol pretext, tot generant frustració en el vostre àmbit i potser malbaratant una oportunitat única per vosaltres. Si de debò voleu la independència, heu d'assegurar el vot. Oferta no n'hi falta en aquest camp, si augmenta a cada elecció: ERC, SI, CUP... i potser si CiU no aconsegueix la majoria absoluta els podran presionar perquè es prenguin seriosament la independència.



Si ets més aviat un votant de dretes, amb, davant de tot, interessos econòmics de qualsevol mena a Catalunya (i no formes part, obviament, de la xarxa clientelar de CiU per a trobar negociets d'aquests que mou el fill de l'amo) CiU en aquestes eleccions no et convé gens. Els cèntims fugen com a bojos de la inestabilitat i l'aposta de CiU és el paradigma d'inestabilitat, especialment amb el delicat context econòmic que ens hi trobem. Absolutament tot pot perdre dràsticament el seu valor de la nit al dia, les finances no estan per gaires aventures i, les coses com són, el govern de Mas no s'ha mostrat, precisament, com un exemple de bona gestió. Si com a bon conservador, vols garantir l'statu quo, tens altres opcions més segures. Potser no és la primera vegada que votes al PP d'amagat i, tranquil, que de moment el vot és secret. Més endavant et podràs preguntar amb total tranquil·litat quins sants trons voten al PP, si tu no coneixes a ningú que ho faci.



Així doncs, si per als seus votants potencials, CiU no és ni de bon tros la millor opció, de la resta millor ni parlar-ne. El govern de l'Artur Mas ha demostrat ser el govern més corrupte, incompetent i reaccionari de la nostra història recent. Els escàndols recents de corrupció de CiU són variadíssims, en diversos sectors i afectant gent tant destacada com el tresorer del partit amb el cas Palau, el secretari general i fill de l'amo amb el cas de les ITV, per no parlar de l'enrevessat entramat a la sanitat catalana. Per parlar de la incompetència cal força estona, deixem-ho amb el rescat que van haver de demanar, ves per on, a Madrid, els nombrosos impagaments, per no parlar de l'anunciada fallida de Spanair on la Generalitat va posar diners alegrement. De les retallades suposo que ni cal parlar-ne, però sí que és rellevant fer el contrast amb la supressió de l'impost de successions tot just arribar al govern.



Cal recordar, alhora, que es tractava d'un govern molt dèbil, que havia de negociar uns pressupostos encara més restrictius i que havia de fer front al desgast d'haver de pactar amb el PP. Abans d'afrontar una situació summament crítica política i econòmicament, amb gairebé un 23% d'atur i una tercera part de la població sota el llindar de la pobresa, on un govern ha de mostrar el seu major tarannà d'estadista, s'han estimat més tirar per la via ràpida, fugir d'estudi i convocar eleccions anticipades, tot posant en el centre del debat polític la independència de Catalunya, com si fos, de cop i volta, la qüestió més urgent o la solució immediata a tots els nostres neguits. Val a dir que l'objectiu és amagar totes les seves misèries i amb el discurs èpic provar sort i veure si cau una majoria absoluta amb la que pugui evitar els ensurts parlamentaris i poder fer negociets facilets amb calma com el de Barcelonaworld o la sanitat privada.

Així doncs, conciutadans, en els temps difícils que corren, no ens podem permetre cedir el govern a una colla de lladres, estafadors i inútils de CiU. Resultaria insòlit a Europa, un govern radicalment retallador i regressiu que no només no perd vots sinó que encara en guanya. I tot per la seva manipulació interessada dels sentiments dels votants. Ja és, doncs, una qüestió de dignitat: Tots corrents a votar, vota el que et vingui de gust, però per la teva dignitat i la de Catalunya, no votis a CiU.